El ministerio Prejuvenil "Locos x Cristo" tiene el objetivo de desarrollar un liderazgo efectivo y de impacto en la vida de los prejuveniles (no son adolescentes, porque no les duele nada).

18.8.08

DESNUDANDO NUESTRO CORAZON

   

Desnudando nuestro corazón
Por Rodrigo J. Roca


“Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor, porque el amor cubrirá multitud de pecados” (1 Pedro 4:8)

¿Cuántos de nosotros no hemos vivido algunas veces situaciones donde deseamos que la persona que nos hizo daño se tuerza el pie o le pique una hormiga cuando está caminando descalzo, por no decir cosas peores que algunas veces se nos han cruzado por la cabeza?

En la medida que vamos conociendo La Palabra de Dios, nos damos cuenta de lo importante que son nuestros pensamientos y sobre todo, lo importante que cuando los pensamientos son errados, no bajen y se alojen en nuestro corazón, porque es más difícil sacarlos de nuestro corazón que sacarlos de nuestra mente.

Como vemos, los pensamientos naturales del hombre son casi siempre dañinos y perjudiciales. Desde el comienzo de los tiempos lo vemos (Génesis 6:5)

Debemos empezar a controlar cada sensación que proviene desde el exterior. Todo entra por nuestros ojos y oídos. Es por eso que El Señor manda a que “Examinemos todo y retengamos lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21) ¿Y qué es lo Bueno? Sencillo: todo lo que sirve para construir, no para destruir. Es todo lo que se usa para edificar nuestras vidas y la de los demás, no para crear discordia, divisiones o males (1 Corintios 10: 23) “Todo me es lícito pero no todo me conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica”

Entonces, si realmente queremos caminar en Cristo Jesús, debemos a empezar a despojarnos de las cosas viejas que nos impiden tener las bendiciones que Cristo quiere para nuestras vidas; así que debemos empezar a desnudar nuestro corazón y entregarle a Dios todo lo que hay en nuestro corazón.

¿Cuáles son los obstáculos que nublan nuestra mente y marcan nuestro corazón?

Efesios 4:31, nos da una idea de los mayores obstáculos para nuestras bendiciones en Cristo Jesús:
“Quítese de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia y toda malicia”

- Amargura: Un corazón amargo, con rencor no es agradable a los ojos de Dios. La amargura es prima hermana de la soberbia y la soberbia es hermana de la rebeldía. Entonces podríamos afirmar que un corazón amargo es un corazón con rebeldía y Dios no mira con buenos ojos a los rebeldes (Proverbios 16:5) “Abominable es para Jehová todo altivo de corazón; ciertamente no quedará impune”
- Enojo e ira: Si bien muchas veces, las personas hacen cosas que nos ponen de mal humor y nos llegan a enojar, debemos aprender a controlar este enojo porque si no sale de nuestro corazón, se convierte en ira, es decir violencia y esto acarrea odio. Si tenemos odio en nuestro corazón, no podemos decir que amamos a Dios (1 Juan 4:7)
- Gritería y maledicencia: Como vemos, al igual que el enojo y la ira, la gritería y la maledicencia va de la mano. Si empezamos a gritar por las cosas que nos hacen, es muy probable que también las palabras de maldición salgan de nuestras bocas. Es muy importante refrenar nuestra lengua (Santiago 3:10) “De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos, esto no debe ser así.
- Toda malicia: La malicia usualmente comienza con los chismes y las murmuraciones (Filipenses 2:14) “Hacedlo todo sin murmuraciones ni discusiones”. (Proverbios 6:16-19)

Debemos empezar a caminar sobre los pasos que Cristo dejó y a través de sus enseñanzas. No solamente debemos ser fariseos, oidores de la Palabra con un corazón duro, con tantas maldades dentro, porque de cierto que el que tiene maldad en su corazón, de seguro que recibirá lo mismo que cosecha (Proverbios 11:27) “El que procura el bien obtendrá favor; pero al que busca el mal, el mal le sobrevendrá”

¡Empieza a entregar cada rincón de tu corazón y deja que el amor de Dios gobierne tu vida!
(Juan 3:18) “Hijitos míos, no amemos de lengua y de palabra, sino de hecho y en verdad”

Etiquetas: , , , , , , ,

12.7.07

Cómo superar dificultades

   

Por: Rodrigo J. Roca

¿Alguna vez te has preguntado por qué no has podido cambiar ciertas actitudes, ciertos hábitos, ciertos pecados, por más que los has intentado con todas tus fuerzas?

- Ira, rabia, rencor
- Tristeza, melancolía, rechazo, depresión
- Malos pensamientos, pornografía
- Mentira, envidia, celos

Son algunos de los tantos hábitos o pecados que podemos tener en nuestra vida y necesitamos superarlos, ya que si tenemos problemas en estas áreas, no podremos experimentar a fondo las bendiciones de Dios para nuestras vidas.

Si queremos ver a Dios, debemos despojarnos de todo peso y del pecado que tenemos, porque sin santidad nadie verá a Dios (Hebreos 12:1/14)

¿Cómo hacerlo?

Si hasta ahora lo has intentado orando, leyendo la Palabra y no ha funcionado, es tiempo de tratar algo distinto. La Palabra nos dice que si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9). ¿Confesar nuestros pecados a quién?

- Primeramente a Dios: Debemos pedirle perdón al Señor y procurar no volver a lo mismo
- Luego a nuestros pastores o líderes: Es importante este aspecto porque nuestros pastores y líderes nos pueden ayudar a superar nuestros problemas

¿Por qué a nuestros líderes y pastores?
- Ellos son los encargados de nuestras vidas y los que darán cuenta de nuestras vidas (Hebreos 13:7)
- El Señor pone un espíritu de consejo en los líderes y pastores ungidos para ayudar a juzgar y dar solución a los problemas (Isaías 11:2-5)
- Los líderes y pastores ungidos ayudan a las personas (perdidas en sus problemas) a volver hacia los propósitos y bendiciones de Dios (Santiago 5:18-19)

Si nunca has hecho consejería, es tiempo de hacerlo. Por más vergüenza o desconfianza que podamos tener para contar nuestras intimidades a personas que quizás ni conocemos, tenemos que hacerlos porque ellos nos pueden dar una ayuda mucho más eficiente. También existen seminarios como el Bar/Bat baraka, Sendas Antiguas y otros.

Es tiempo de recibir consejo de personas ungidas de Dios para realmente empezar a experimentar las promesas de Dios para nuestras vidas.

Etiquetas: , , , , , , ,

8.2.07

Las sectas en la historia

   


Las sectas en la historia
Por: Rodrigo J. Roca


Secta: camarilla, clan, sociedad, congregación.
Desde el origen del hombre, este ha basado su vida persiguiendo sensaciones que llenen ese vacío dentro de sus vidas. Desde que el hombre se apartó de Dios, desde que el pecado entró en la vida del primer hombre, es que ese vacío creció dentro de nosotros. Es así como empezamos a recorrer el mundo buscando llenar ese vacío, intentando buscar en otras cosas lo que perdimos en Dios. Así el hombre fue fundando sus principios en tradiciones, en costumbres, en leyendas, así nacieron las diferentes comunidades que buscaban saciar el hueco que nuestros primeros padres abrieron con el pecado. De esta manera nacen las primeras sectas, los primeros cultos a figuras ficticias, a la naturaleza, a personas, etc.

Las sectas son agrupaciones secretas de personas que, dependiendo de su tipo, persiguen diferentes ideales, maneras de pensar o filosofías o eso es lo que todos pretenden hacernos creer. A fin de cuentas, el propósito fundamental de una secta es desviar la atención de las personas que buscan llenarse interiormente, trayendo placebos, es decir, remedios temporales a nuestras angustias a nuestras preocupaciones, a cada vacío interno que podamos tener nosotros.

¿Existen sectas buenas?
Muchas de estas agrupaciones parecen ser lo que en realidad no son. Es así como vemos a algunas que realizan obras sociales, se preocupan por el medio ambiente, pero el costo humano es lamentable. (2 Corintios 11: 13-14) “Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo. Y esto
no es sorprendente, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz”
El tema preocupante es que todas las sectas son ocultas, es decir, realizan sus actividades dentro de lo oculto, a fin de que nadie de afuera sepa lo que se hace.

¿Cómo actúan las sectas para reclutar miembros?
Todas las sectas entran primeramente por nuestros sentidos: por lo que vemos, oímos o percibimos. Las sectas se componen de personas muy astutas que pueden llegar a confundirnos, si nuestros valores no están bien fundamentados. Usualmente las sectas invitan a personas con problemas familiares, emocionales, con dificultades para desenvolverse en la sociedad, rebeldía, con traumas o complejos que los aíslan de las demás personas.
Estos son los primeros en ser reclutados. Usualmente, todo joven, en algún momento de su vida, experimenta este tipo de sensaciones o vivencias. Es en este momento que hay que tener mayor cuidado. Es aquí donde las personas se encuentran más vulnerables y pueden ser envueltas por los “encantos” de dichas filosofías o formas de pensar y vivir. Siempre hay que tener en cuenta que cada secta es un invento de hombres, no proviene de la Obra de Dios. Es así como un día, una persona despierta y dice en su mente: “Quiero crear una nueva manera de vivir, quiero empezar a ser Dios”. Entonces, poco a poco, empieza a pensar en qué es lo que a él le desagrada del mundo. Casi siempre, todas las personas que han pensado alguna vez en esto, piensan en esto: Las reglas no permiten a las personas desarrollarse como podrían.
PREGUNTA: ¿Sería hermoso ingresar en una agrupación donde las reglas convencionales no valen y se puede hacer cualquier cosa que uno desee, no?

Algunas de las sectas más conocidas:
- El Budismo: Meditación, naturaleza, privaciones, vida tras vida (reencarnación: animales, piedras, etc.)
- El Tantra: Meditación, creencia en los animales como Dioses (Shiva, diosa elefante)
- El Reverendo Moon: Reencarnación de Cristo, Promesa de un Paraíso acá en la Tierra
- Nueva Acrópolis: Secta destinada a cultivar la mente, a través de seminarios que ayudan a la autosuperación (metiéndose luego en las mentes, lavados cerebrales)
- Los hijos de la Luz (1990-1996): Agrupación de niños y jóvenes que promovían los valores morales y hablaban de Dios, pero era en realidad una empresa de prostitución infantil y juvenil
- David Koresh (1994): Reencarnación de Cristo, suicidio como parte del pasaje al cielo
- Wicca: Agrupación de jóvenes brujos, practicantes de magia, adoradores de la naturaleza y creen en el dios Sol y la diosa Luna en sus rituales.
- Charles Manson: Perteneciente a una secta satánica (asesinó a su familia)
- Sectas satánicas: Rinden culto al hombre, a la carne, al cuerpo, a sus placeres, dan rienda a su imaginación y no dudan en hacer daño a las personas que se entrometen.
Como vemos, las sectas existen desde hace miles de años y fueron creadas con un propósito simple: Búsqueda de poder y control sobre las vidas.
En la actualidad, estas filosofías están invadiendo nuestras casas (a través del internet), muchos colegios, universidades, etc. (1 Corintios 8: 5)
Quieren hacernos creer que hay muchas alternativas para cambiar nuestra soledad espiritual, nuestro vacío existencial y curar cada una de las heridas (Colosenses 2:8 /18) (1 Timoteo 4:1-2). Sobre todo, estas personas quieren desviar nuestras atención para que no descubramos la Verdad.

Pregunta: Si esta noche muriéramos. ¿Estaríamos preparados para eso? ¿Creemos que podríamos ser salvos? ¿Qué hay una Promesa para nosotros al conocer esta Verdad?

¿Y cuál es la Verdad? (Juan 8:32) “Y conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libres”
“Al día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29)

Hay una Verdad innegable, una verdad que nadie puede argumentar y la Verdad es Jesucristo. (Juan 14:4-6) “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, nadie viene al Padre sino por mí”

A lo largo de los tiempos, hemos visto que muchas personas han dicho y dicen hasta ahora: “Yo tengo el camino correcto, yo lo conozco, yo sé de ello”. Solamente Jesucristo pudo decir que era Él el Camino correcto, la Verdad absoluta y la Vida para aquellos que en Él creyeran.
Muchos veneran los huesos de personas que están enterradas por algún lugar, pero de Jesucristo, uno de los mayores logros, es que Él venció a la muerte, y si alguna vez encuentran la tumba de Jesús, la encontrarán vacía.
Lo más importante, nuestro Señor Jesucristo, nuestro Padre Celestial y el Espíritu Santo son los únicos capacez de lograr un cambio real para nuestras vidas, son los únicos capacez de llenar ese vacío que nuestros primeros padres nos dejaron. Solamente en Ellos podemos encontrar la verdadera paz y el gozo en nuestros corazones. ¡Acepta a Jesús en tu vida, antes que tropieces y no te puedas levantar!


Etiquetas: , , , , , , , ,

7.11.06

Cómo salvarse de la tentación

   

Por: Rodrigo J. Roca

Cómo triunfar sobre la tentación

La palabra tentación tiene un significado distinto para cada persona. Algunos tienen problemas para controlar su lengua, en tanto que otros batallan con el impulso de usar drogas o de consumir alcohol. Muchos luchan una guerra secreta con sus apetitos sexuales.

No importa con lo que usted esté luchando, sepa que no está solo, que no es la única persona que tiene dificultades para tomar las decisiones correctas. La tentación ha sido definida como "la atracción a cometer un acto imprudente o inmoral, especialmente por una recompensa ofrecida (o percibida)". Eso es lo que hace que el proceso de tomar una decisión produzca mucha tensión. La buena opción puede parecer poco atractiva superficialmente, en tanto que la negativa tiene un atractivo especial.

Sentimos tensión cuando estamos decidiendo entre lo que debemos y lo que no debemos hacer. Esta lucha no es imaginaria; el cuestionamiento "debo o no debo" no es un ejercicio intelectual aislado. Se está librando una verdadera guerra dentro de nosotros.

La raíz de este conflicto se llama pecado. Por naturaleza todos hemos nacido pecadores y estamos separados de Dios; es decir, tenemos un deseo nato de vivir como queremos en lugar de hacerlo como Dios lo prescribe. La única solución para esta separación de Dios está en su Hijo Jesucristo que murió en la cruz para pagar el castigo por el pecado y reconciliarnos a Dios (Romanos 6:23; Juan 3:16).

¿Por qué parece tan bueno?

Cuando aceptamos el hecho de que Cristo ya pagó por el pecado y confiamos en Él como Salvador, oficialmente hemos muerto al pecado. ¿Qué quiere decir esto? Muerto significa que el pecado ya no tiene poder para forzarnos a hacer o pensar nada (Romanos 6:1-3, 10-14). Por supuesto que el pecado todavía existe como influencia, pero su reinado ha sido destruido; tiene acceso a nosotros, pero no autoridad sobre nosotros. Somos libres para optar en contra del pecado; su dominio ha sido destrozado . Como creyentes, somos libres para decir "no".

En Cristo tenemos una vida nueva y un espíritu nuevo (2 Corintios 5:17). El Espíritu Santo que habita en nosotros desde el momento en que depositamos nuestra confianza en Jesús, nos capacita para elegir la obediencia en lugar de la rebeldía. Aún así, la atracción hacia el pecado a veces puede ser demasiado fuerte.

El atractivo es real

Es importante entender que nuestros deseos naturales nos fueron dados por Dios y que son legítimos. Por ejemplo, no hay nada malo en querer comer. Pero cuando queremos comer más, o menos, de lo que debemos, o queremos estar a la moda aunque de alguna manera perjudique nuestro cuerpo, el deseo es ilegítimo. Siempre que sobrepasemos los límites del amor que Dios ha estipulado entramos en terreno pecaminoso.

La primera reacción cuando caemos en tentación es culpar a otra persona o atribuirlo a defectos de nuestra personalidad. "Mi amigo me empujó a hacerlo", tratamos de explicar; o: "Así me educaron mis padres; no puedo evitarlo". Esa táctica de desviar la culpa hacia los demás no es nueva. Cuando Dios buscó a Adán en el Huerto del Edén después de haber pecado, Adán culpó a Eva (Génesis 3:12).

¿Por qué hacemos esto?

Es difícil admitir que el problema está en nosotros. Es probable que muchas veces hayamos oído la excusa: "El diablo me obligó a hacerlo", y que nosotros mismos la hayamos usado. En efecto, frecuentemente Satanás juega un papel en la tentación; pero esa frase simplemente no es verdad.

Satanás jamás puede obligarnos a hacer nada. Su poder se limita a la manipulación y al engaño (2 Corintios 11:3); Juan 8:44). Puede impulsarnos a tener muchos deseos de hacer o decir algo, pero literalmente no puede forzarnos a hacerlo. Sí, Satanás es un enemigo formidable y su intención de hacernos caer en sus trampas y sus lazos nunca cambia. El Señor Jesús nos advirtió: "... él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira" (Juan 8:44).

La Palabra de Dios en 1 Tesalonicenses 3:5 y Mateo 4:3 se refiere a Satanás como el tentador, el responsable de inducir a muchos a descarriarse. Constantemente busca nuestros puntos débiles y vulnerables y los explota cuando tiene oportunidad de hacerlo (1 Pedro 5:8). No obstante, como nos asegura Job 1:12, sus facultades son limitadas por Dios.

Por otra parte, Dios no nos tienta a pecar; su carácter no le permite hacerlo. De ninguna manera puede el Dios Santo y Todopoderoso estar asociado con el pecado. Santiago 1:13-14 dice: "Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni Él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido".

No importan ni la presión, ni los incentivos, ni los detalles atractivos, la Escritura dice claramente que nosotros somos los responsables de nuestro pecado y nadie más. Cuando somos tentados, podemos decir sí o no; la decisión es nuestra. Y pese a la influencia fuerte y negativa de la tentación podemos hacer la elección correcta con la ayuda de Dios. Al reconocer la verdadera naturaleza del conflicto, estamos preparados para poner la Palabra de Dios en acción ante cualquier desafío.

Por Charles F. Stanley

Etiquetas: , , , , , , , ,